
Hola a todos,
Mucha gente con manuscritos me pregunta por mi experiencia sobre qué pueden hacer con sus manuscritos.
Como ya sabéis mi novela estaba terminada en el 2002 y permanecía en un cajón. Lleva tiempo, sobre todo con la primera novela, cuando uno no puede decir eso de "soy escritor", decidirse a mover un manuscrito. Me tomé tiempo para corregirlo, para distanciarme y poderlo corregir sin tener la historia muy presente. En ese tiempo intenté aprender, hice un curso de relato, busqué, estudié, hasta creo que empecé a leer de otra manera.
Llegó un momento en que la novela estaba "preparada". Busqué información. Recortaba todo lo que encontraba sobre publicación, qué hacer con un manuscrito, cómo se enviaba. Incluso me desalenté porque había leído que si no se tiene un agente, mandar una novela a una editorial es como no hacer nada. Cuando se cruzó el concurso en mi camino, estaba seleccionando editoriales para enviar el manuscrito, cosa que asumo que puede llevar mucho tiempo, y además hay que estar preparado para probar infinidad de veces, supongo. El "no" es la respuesta más probable.
El concurso sirvió para demorar el envío a editoriales.
Mi primera sorpresa fue cuando a finales de noviembre del 2007 me avisaron de que estaba entre las cinco finalistas. Nunca pensé en ganar el concurso, así que el hecho de ser finalista me sirvió para saber que en cuanto se fallara el concurso, podía mover mi novela. Simplemente, tenía que esperar hasta mayo.
Fue entonces cuando llegó la segunda sorpresa.
Creo que nadie puede poner sus esperanzas en un concurso. No tenía ni idea de cuántas novelas participaban, pero esperar entre todas ser seleccionada, no entraba en mis planes. Un concurso es eso: seleccionar una entre muchas. Me han preguntado muchas veces si me sorprendió ganar. ¡Por supuesto que me sorprendió! ¡Cómo no iba a sorprenderme! De repente, era escritora.
Alguien me preguntaba en el blog si pensaba que las escritoras españolas lo tienen más difícil para publicar en España. No creo que sea cuestión de nacionalidades si no de coincidir con lo que a la gente le apetece leer. Y hablo como lectora y compradora de libros. Yo por lo menos cuando veo un libro no leo el nombre del autor si no que me leo la sinopsis de la solapa y si creo que me va a gustar lo compro.
Sólo puedo decir que me alegro de haber coincidido con tanta gente y agradezco de corazón todos los comentarios que me van llegando, de conocidos y desconocidos, sobre la novela. Ayer estaba en el otro lado de la barrera, era una lectora más y ahora me llegan los comentarios de la gente que ha leído mi novela. Una historia que durmió durante años en un cajón.
Gracias a todos,
Itsaso